Mala mía !

Ralentización en el escrutinio...

Fraude...

Robo de votos...

Datos que se pierden en el correo...


Ah ! Perdón... Mala mía !!! Que alguien le avise a Almagro en la OEA...

Ah ! Perdón... Mala mía otra vez !!!



CUANDO EL PERIODISMO MIENTE


A lo largo de mi vida, siempre, he sido un gran "pateador de tableros". Revelarme ante todo y todos ha sido tal vez la constante que me definió y lo hará eternamente.
Hoy, dadas las circunstancias, creo que que es necesario volver a acomodar algunas piezas en su lugar. Que el tablero vuelva a tener la disposición correcta es hoy el mayor acto revolucionario que pueda llevar a cabo.

Hoy es el día del periodista. Y así como cuando es el día del Arquitecto no se conmemora el día del albañil, ni del camionero que lleva los materiales, ni del plomero o electricista; trabajadores todos fundamentales y necesarios e igual de importantes en la construcción de un edificio, hoy es el día del periodista. No lo es del comunicador, ni del operador, ni del que imprime el diario, ni del que hace un programa de radio una vez cada tanto. Hoy es el día del periodista.
Y lo remarco porque cuando se utiliza al periodismo para mentir o desvirtuar la realidad, o cuando se pretende meternos a todos en "la misma bolsa", quienes ejercemos esta profesión tenemos la obligación de poner la verdad sobre la mesa.
Porque no miente el periodismo. Miente el periodista, por codicia o por adscribir ciegamente a postulados a los que idolatra como dogmas. Por dinero o por sumisión a algún poder de turno.
Y cuando el periodista miente nace, crece y se reproduce la pobreza.

Cuando el periodista miente aparece la corrupción.
Cuando el periodista miente surge la impunidad.
Cuando el periodista miente se apura la guerra.
Cuando el periodista miente las páginas más oscuras de cualquier historia obnubilan todo futuro.
Cuando el periodista miente NO HAY VERDAD. Y sin verdad desaparece la MEMORIA y sin ella no hay JUSTICIA.
Feliz Día para todos aquellos periodistas que aún entendemos, al igual que Mariano Moreno, que nuestra profesión debe seguir siendo un acto revolucionario.

Me parece a mi o, con esto del coronavirus, el vino en cajita viene cortado con Racumín?

Hoy por la mañana cuando hacía mi trabajo escuché declaraciones que verdaderamente me generaron, además de la confirmación que definitivamente la calidad del tetra ha bajado considerablemente, mucha risa.

Haciendo un poco de memoria, luego del infarto y en medio de la cuarentena es lo único que puedo hacer, recordé el pasado de cierta funcionaria que, mmmmm digamos, ofició de disparador de mi risueño frenesí.

Durante los años del gobierno de la Alianza, la señora en cuestión se desempeño como ministra de trabajo y seguridad social de la Nación. Bajo su mando le metió la mano en el bolsillo a los jubilados quitándoles el 13 por ciento de sus magros ingresos.

Ni que hablar de la escases de trabajo de la época. El desempleo durante su gestión superó el 21 por ciento.

Más acá en el tiempo, formó parte del peor gobierno de la historia argentina. Desmantelamiento del estado, del sistema educativo y de salud, destrucción del aparato productivo, cierre de Pymes a un ritmo vertiginoso y aumento del desempleo, fuga de capitales y un feroz endeudamiento eterno. Perdón, externo. Bueno eterno también.

Durante las varias crisis, creadas por el gobierno de Macri para que sus empresarios amigos hicieran negocios y fugaran guita al exterior, no hubo un sólo gesto ni acto de gobierno que procurara sostener a los que menos tienen, ni a las pymes, ni a los monotributistas, ni a los desocupados. No asistieron a nadie. Salvo a ellos mismos. A los Roggio, a los Rocca, a los Vicentín, a los Mindlin y a los Aranguren por nombrar a los más conocidos.

Bien, esta señora se llama Patricia Bullrich.

Esta mañana, Pato afirmó en una entrevista radial que  las medidas económicas que tomó el Gobierno nacional, para mitigar el avance del coronavirus en el país, "dejan afuera a un gran sector de la sociedad" y pidió que los funcionarios se bajen sus salarios como "gesto" a la población. Ella que en reiteradas oportunidades le metió la mano en el bolsillo a los argentinos, ella que formó parte de gobiernos que no hicieron nada por los más necesitados, ella que dejó afuera de todo a todos, menos a los suyos.

Bullrich sostuvo que "la cuarentena es una decisión que apoyamos como oposición y en todo momento planteamos que hay que cumplirla, pero en el medio se fueron lanzando medidas económicas que solamente llegan a una determinada cantidad de argentinos".

"Hay sectores que están en una situación de absoluta incapacidad de tener ingresos y poder hacerse cargo de las responsabilidades que tienen".

Si. La misma pato Bullrich que en alguna oportunidad dijo "el que tiene hambre que vaya a un comedor", la misma que hablaba de achicar el Estado, la misma que mandaba a reprimir la protesta social a sangre y fuego, la que sostenía que era el sector privado quién debía encargarse de la salud, de la educación y que para salir de la pobreza había que hacer mérito exige hoy que el Estado brinde mayor asistencia de la que ya está dando. Ella pide gestos de grandeza.

Largá el vino pato.

LAS SIETE VIDAS DEL GATO

Lunes 28 de octubre de 2019. La República Surrealista de Argentongo amanece sin demasiadas luces, aunque plagada de sombras. 
En los albores de un nuevo inicio resuenan aún los destellos de lo que podría haber sido pero no fue. Sabido es que los gatos tienen siete vidas. Y Mauricio También. 
Se vienen tiempos de grandes desafíos que deberán ser afrontados con grandeza. Es absolutamente necesario que quien está en ejercicio y quien lo hará a partir del 10 de diciembre se comporten con la grandeza que la investidura del cargo requiere y exige.  
No basta con la protocolar fotografía de caras sonrientes. Al fin y al cabo sonreír es lo que más hacen los políticos. Hace falta entender, y esa es tarea de todos, que si bien cada uno tiene derecho a levantar las banderas ideológicas que quiera siempre; por encima de ellas debe estar la celeste y blanca. 
Alberto Fernández llega a la presidencia con un gran apoyo popular, pero bastante inferior al que esperaba. Su aspiración de máxima era superar, aunque sea por un punto, el 54 por ciento alcanzado por Cristina en 2011. 
Las encuestas daban cuenta de que esa idea no era absurda. Por el contrario la alimentaron a tal punto que la sorpresa al conocerse los primeros datos fue generalizada.
Macri en cambio consideraba que alcanzar el 35 por ciento lo dejaba en condiciones de erigirse como líder de la oposición, lugar que por otra parte le disputarán un Larreta recargado y una Vidal más que devaluada. 
A ambos presidentes les cabe la responsabilidad de administrar con éxito la transición hacia diciembre. A Fernández la de implementar en tan sólo 13 días medidas que tiendan a  desactivar toda posibilidad de estallido, sea esta real o virtual, en fechas sumamente sensibles a la Argentina. 
En una Argentina con los índices de pobreza e inflacionarios que parecieran no tener ni piso, ni techo un pésimo presidente como Mauricio Macri alcanzó el 40 por ciento de los votos. 
La  mala performance de Lavagna en los debates presidenciales, que mostraron su incapacidad para gobernar  y la “cesión de derechos” de las franquicias de Espert y Gómez Centurión a favor del oficialismo hicieron que Macri superara ampliamente sus expectativas. 
Eso y las declaraciones del siempre funcional a la derecha, Juan Grabois, que en su afán de no quedar afuera del armado pretendió en modo prepotencia decir “ojo conmigo que te pianto votos” 
Pero si bien Alberto deberá poner el foco en la pobreza, desocupación, deuda externa, FMI y todas las bombas a punto de explotar tampoco podrá descuidar la interna de un movimiento que ya empezó a marcarle la cancha. 
Las palabras de Axel Kicillof a la hora del festejo no solo fueron hacia afuera del Frente de Todos. El modo campaña electoral del electo gobernador de la provincia de Buenos Aires con el que brindó la conferencia de prensa el día posterior a la elección lejos de pretender cerrar la grieta la agiganta. 
En el mismo sentido se movió Cristina. Aquellos que puedan leer entre líneas verán que claramente afirmó que “su hombre” es el nuevo gobernador. 
A Mauricio le sobran vidas. Esperemos que a Alberto le sobre cintura. 



JUGANDO A LA MANCHA CON LA MISERIA

El número es devastador. 16 millones de pobres en un país que puede alimentar a 500 millones de habitantes. O lo que es peor, más de la mitad de los menores de 15 años son pobres o indigentes. 

La escalofriante cifra dada a conocer por el INDEC pone sobre la mesa no solo la responsabilidad que le corresponde a toda la clase dirigente (política, empresarial y sindical) sino también el grado de hipocresía que los embriaga. 

Si algo ha sido transversal en la Argentina, además de la corrupción, fue la pobreza. Desde el retorno a la democracia jamás se pudo llevar este índice por debajo del 25 por ciento. 

Por eso, me parece al menos irrespetuoso el show de “mirá como me rasgo las vestiduras” de unos y de otros en todo tiempo y lugar. 
Lejos de solucionar el problema de la pobreza, todos y cada uno de los gobiernos desde 1983 a la fecha  se han dedicado a administrarla. 

Algunos porque no han sabido cómo abordarla. Otros porque no han podido. Y algunos porque no han querido a pesar que estaban dadas todas las condiciones para, al menos, comenzar a combatirla. 

Alfonsín entregó el mandato con un índice de pobreza de 39,8 en medio de una hiperinflación. Menem por su parte  dejó un saldo de 26,7.  De la Rúa lo elevó en solo 2 años al 35,4 por ciento.  Duhalde  alcanzó  el 51,7 mientras que Néstor Kirchner la bajó al 26,9. Cristina Fernández recibió a Mauricio con un 30,1 y Macri ya la elevó al 35,4.
 
Así los datos duros. La pregunta es ¿porque ahora nos impacta tanto? 
Es cierto que las estadísticas del organismo oficial son ahora confiables  y entonces contribuyen a que veamos la realidad como una daga incandescente punzando el corazón de todos y cada uno de los argentinos de bien, pero ese no es el punto. 

A medida que han pasado los años la calidad de la pobreza fue cayendo en picada. 

Lejos quedaron aquellos años en que los pobres podían con sus manos construir su propio techo en el terrenito comprado en cuotas en el conurbano bonaerense.  Lejos también los tiempos en donde por medio del estudio y el trabajo se podía ascender en la escala social. 
Lo que impacta de estos tiempos ya no es la “inmovilidad social” sino que el movimiento es descendente.

Quien ha nacido hace apenas un lustro en la clase media hoy es pobre. Y quien nació en la pobreza, indigente. Y les asusta la posibilidad de estar peor. 

El miedo. El miedo es el punto. La permanente sensación de que cualquiera puede convertirse en un nuevo pobre o un nuevo indigente es lo que asusta. 

Pero no el miedo del pobre de seguir siendo cada vez más pobre. El miedo de los que nunca lo habían sido, y que ahora sí lo son, y que no saben cómo afrontar esa condición es lo que asusta. 

La implacable posibilidad de que muchos de esos pibes y pibas que conforman ese 52 por ciento de niñes pobres asistan a escuelas privadas es el gran punto que  espanta. 

Sí. Muchos de los menores de 15 años que se encuentran bajo la línea de pobreza son alumnos de escuelas privadas. Hasta fin de año, luego deberán “caer” en la escuela pública. Y eso espanta. 

La alianza gobernante prometió “pobreza cero” y en un acto de cancherismo barrial redobló la apuesta: “júzguenme mi por la cantidad de pobres que dejo al final de mi gestión”  

Tal vez lo que asuste es verse por primera vez en ese espejo que nos devuelve la imagen de lo que en realidad somos. Una sociedad muchas veces indiferente ante el dolor y la necesidad ajena. Es como una especie de un “nuevo algo habrán hecho” para ser pobres con la diferencia que es nuestra conciencia la que nos lo dice. 

La miseria está a la vuelta de cada esquina intentando jugar a la mancha con cada uno de nosotros. 

Pero si hay algo mucho más perverso que la mera declaración de la intención de combatirla es que nadie, desde el 83 hasta estos días, ha definido que es pobreza. 

Pobreza es sólo no llegar a fin de mes? Pobreza es no cubrir con el salario lo que marca la canasta básica? En definitiva: Pobreza es sólo cuestión de guita? 

Para poder combatir la pobreza primero se deberá definir el ideal aspiracional a combatir.  

Si abriéramos el diccionario y buscáramos la palabra “pobre”  este nos debería devolver, por ejemplo, algo así como: “Dícese de toda persona que carece de un salario que duplique la  canasta básica, que además no tenga la capacidad de ahorrar un 15 por ciento de su salario anual, que posea un automóvil de más de 5 años de antigüedad y que además no pueda costear los gastos de salud y educación en el sector privado”
 
Sólo cuando desde todos los sectores definamos ese ideal a combatir podremos entonces empezar a desterrar la pobreza. 
Hasta que eso no ocurra navegaremos entonces entre la indiferencia y el espanto.  

EL PROBLEMA NO ES MACRI

Si bien todavía nada está definido,  en el país que nunca descansa mientras sus habitantes duermen, todo parece indicar  que en octubre se repetirá el resultado de las PASO aunque probablemente se modifique algún porcentaje. 
De confirmarse entonces,  Macri dejará en materia económica un país similar al que recibió Raúl Alfonsín en 1983 
Esto es grandes sectores de la clase media subsumidos en la pobreza, pobres empujados a la espantosa categoría de indigentes, una clase alta cada vez menos numerosa y cada vez mas indolente, una deuda externa aumentada exponencialmente en solo 4 años – con vencimientos absurdos e impagables – una industria destruida y junto a ello toda matriz productiva. 
La prometida lluvia de inversiones llegó a modo de huracán especulativo que arrasó con todo. Tal es así que se llevó puesto el crecimiento negativo, los brotes verdes, el crecimiento invisible, la luz al final del túnel, el túnel y al gobierno también. 
Las similitudes con las políticas aplicadas por Martínez de Hoz saltan a la vista a pesar del maquillaje con el que los medios oficialistas intentaron encubrirlas.  
Destrucción sistemática del aparato productivo, precarización del empleo, innumerables beneficios para el campo y las importadoras, tablita financiera, créditos a tasas más que usureras, fuga de capitales financiada con endeudamiento externo.    
Los iluminatis del  gobierno aseguran que la incertidumbre y las corridas cambiarias y bancarias son parte de otro golpe económico y le adjudican la autoría al maléfico kirchnerismo que pretende dejar al país sin una sola moneda que repartir  después del 10 de diciembre.  
Lo cierto es que el gobierno de Cambiemos vino a implementar aquel viejo modelo político, económico y social puesto en marcha en marzo del 76 por los chicos de la escuela de Chicago amparado además por el contexto geopolítico de la actual Latinoamérica.  
La pregunta es ¿porqué la sociedad vuelve cada tanto a caer en las mismas trampas conservadoras? 
Existe un gran porcentaje  de la población argentina que apoya políticas de entrega y sumisión, adoradores de un liberalismo tan salvaje que no repara en gastos a la hora de vender, o regalar, al país con tal de incrementar sus depósitos en el exterior. Un alto porcentaje de la ciudadanía aspira, siente, desea casi con “fervor patriótico” se apliquen estas políticas entreguistas, y si es con represión mejor. 
Es ese mismo sector que durante la dictadura se sentía representado por cada una de las distintas juntas militares que gobernaron el país  y  se enriquecía gracias a las políticas económicas de Martínez de Hoz, Lorenzo Sigaut, Roberto Aleman  y Domingo Cavallo. 
No es casual la Argentina de hoy.  Durante la administración económica de los Chicago Boys uno de los empresarios que más se enriqueció fue Macri. 
En los 90 otro de los empresarios que más se enriqueció fue Macri.  Ahora, durante su administración el empresario que más se enriqueció fue el mismísimo Mauricio Macri. 
Macri en lo individual y Macri como concepto. 
Una parte de ese 30 por ciento que aproximadamente apoyará al presidente en su locura reeleccionista lo hace simplemente porque ven en el Frente de Todos un espacio que no les gusta, no los convence aunque no sepan muy bien porqué. 
La otra parte, y esa es la peligrosa, lo hace no por admiración a Mauricio sino porque anhelan los tiempos en que podían hacer lo que quisieran sin costo alguno y con altísimos beneficios. 
Son aquellos que han impulsado todos y cada uno de los golpes que se han dado en la Argentina, hayan sido de estado o económicos. 
Son los que llaman “gente”  al 13 por ciento habitantes de la “Villa 31” que votó por Macri en las Paso  y “negros de mierda que no merecen vivir en la zona más cara de Buenos  Aires”  por haber apoyado a otros candidatos. 
No está mal ser de derecha. No es malo ser liberal.  Lo malo y sumamente peligroso es esgrimir  el neofascismo más recalcitrante en nombre de salvaguardar “La República” 
Para este sector social, si mañana Macri dejara de gerentear el poder, sería otro el elegido para impulsar esas mismas políticas con el único fin de sumergir  a la mayor cantidad de Argentinos, a los que luego llamaran “cabezas de termo”, a la más absoluta de las pobrezas solo para poder girar al exterior los dividendos que de ello resulten. 
El problema entonces no es Macri, sino lo que él representa

La culpa es de otro y la patria también

Lunes 12 de agosto de 2019. La República Surrealista de Argentongo amanece, y eso es un milagro.

El vapor de la derrota aún flota en el ambiente enrarecido por los fantasmas de un futuro no tan lejano agitado como nunca desde los medios oficialistas, incluso cuando todavía no se conocían los resultados. 

Aconsejado por gurúes de ocasión, por fin el presidente logró quitarse la papa de la boca. El problema es que le quedó atragantada en la garganta. Y el sapo también.

Mauricio siempre fue un niño caprichoso. Si alguna vez jugó a la pelota fue porque era el dueño de ella. Y de la cancha, y de las camisetas. Cuando ayer quiso terminar el partido mandándonos a dormir no reparó en el detalle de que alguien ya se la había quitado.  A la pelota. Y a la dignidad, si es que alguna vez la tuvo. 

Cuando tiempo atrás afirmó que de ganar iría en el mismo sentido pero más rápido no hacía más que enviar a los mercados las certezas de que sus demandas serían complacidas independientemente del resultado de las PASO.

Cuanto más estrepitosa la derrota más rápido iría. Tan rápido fue,  que la corrida cambiaria comenzó segundos después de que admitiera el fracaso. Y se fuera a dormir, claro, rapidito gracias al asfalto. 

Porque nada más tranquilizador para los mercados que Mauricio no se aparte de sus rutinas. Y dormir es una de ellas. O era dormirnos? 

Macri siempre dijo “el país es nuestro”. Tuyo no. De él y de los suyos. Siempre lo consideró una de sus empresas. Y a vos uno de sus empleados. Cualquier cosa que hagas que vaya contra sus caprichosos deseos será castigada.  No sólo porque es el jefe, o el dueño, o el qué manda. Sino porque además de creerse todo eso, lo rodea un séquito de obsecuentes que consienten todos sus antojos y le regalan una realidad distorsionada.

Mauricio no está acostumbrado a perder. Perder lo pone loco. Y ya nos había advertido que si se ponía loco podía hacernos mucho daño. 

La escalada del dólar de hoy no es más que eso. Un castigo para todos por no haber comprendido que era necesario profundizar la miseria, la pobreza, el hambre, la desocupación para estar mejor. Para que él esté mejor. 

El cambio en la hora de la reunión de gabinete, prevista para la mañana y postergada para la tarde, no fue un error de cálculo sino una medida perfectamente diseñada para provocar el aumento de la divisa norteamericana. 

El fin, el propósito, la intención no era más que la que conoceríamos horas después. Generar el miedo y la desconfianza en el pueblo argentino para ver si de esa manera puede evitar un papelón histórico perdiendo en primera vuelta.

Las palabras del presidente en conferencia de prensa no hicieron más que confirmar lo que podríamos definir como una tricotomía gótica: o es zombie, o es perverso o las dos cosas al mismo tiempo. 

Como en los tiempos en que era niño en edad escolar, Mauricio no se responsabilizó por sus “errores”. 

Sus justificaciones sonaron más a “señorita, yo no fui. Fue Giménez que además es un negro de mierda que no sabe compartir” 

Al fin y al cabo, la patria es del FMI y la culpa… 






BASES FUNDACIONALES PARA DISCURSOS DE CAMPAÑA, JUSTIFICACIÓN DE ERRORES Y OTRAS CUESTIONES VINCULADAS AL QUEHACER COTIDIANO DE LAS PARTES


En un inesperado intento por terminar de una vez por todas aquellas versiones que dan cuenta sobre cuestiones vinculadas al quehacer cotidiano de aquellos funcionarios que tienen la responsabilidad de dirigir los destinos de las carteras que tienen a su cargo como así también aquellas cosas que al día de hoy se encuentran vinculadas a la coyuntura que es de dominio público, la ministro de subdesarrollo institucional, tecnicatura de gabinete, bodegas Giol y afines a diseñado un plan semi estratégico que delinea los primeros pasos a seguir en materia competente a la cartera que le competa a cada uno de los funcionarios afines al gobierno que gobierne según las normas del manual de estilo diseñado para tal fin. 


Ese informe, ultra súper recontra secreto al que tuvo acceso este medio en exclusiva gracias a un notable esfuerzo de producción y que puede verse en el sitio web del ministerio, señala 10 pasos fundamentales a seguir si es que la cosa se pone medio verde y no quede otra alternativa que aplicar la normativa aun no vigente pero que cobraría vigencia y notoriedad a partir de su aplicación inmediata como señalábamos anteriormente y que daría como resultado un cambio no solo de normativa sino también y, lo que es más importante, un cambio en el estilo y el modo en que todos y todas y todes deberemos encarar el futuro inmediato si es que el pretérito pluscuamperfecto lo permite.

En esos 10 pasos se puede vislumbrar cual sería la iniciativa gubernamental para terminar con eso que no forma parte de la pesada herencia pero que atañe a todos y cada uno de los que pisamos este suelo y no el otro porque eso ya sería el paso 11 y como es sabido todavía no fue escribido. (Sí. Escribido)

Consultada por un medio partidario a consultar ministros partidarios la funcionaria declaró que los pasos mencionados no deben darse sino seguirse al pie  de la letra siempre y cuando la tinta no esté aún fresca puesto que, de esta manera, nos evitaríamos tener que delinear otros nuevos diez pasos a seguir y eso además de tedioso sería inconveniente puesto que ya estaríamos hablando de otra cosa y no de ésta y por consiguiente esta corresponsalía no tendría sentido si es que en algún momento lo tuvo.

El primer paso señala claramente que se deberán respetar todos y cada uno de los pasos de la normativa establecida en los pasos subsiguientes, sin perjuicio de saltarse alguno si fuese conveniente a las partes involucradas, siempre y cuando estas correspondan a la misma área de la que estamos hablando.

En el segundo se detalla claramente cuales son aquellas cuestiones que pueden ser ignoradas bajo apercibimiento de que nada pase en términos jurídicos a las partes involucradas en la resolución del conflicto que pudiera suscitarse de saltearse esas partes.

En el caso de no poder seguir todos y cada uno de estos pasos, e intencionalmente deba saltarse alguno de ellos, el tercer paso establece claramente que bajo ningún concepto está permitido sortear el primero lo que deja inexorablemente explícita la voluntad de quién suscribe el decálogo que se respete fielmente el espíritu del mismo a pesar de los actores intervinientes.

Por último cabe destacar que si Ud. no ha entendido esta columna le queda la alternativa de repetirla una y otra vez desde cualquier plataforma hasta entenderla, caso contrario deberá responder ante las autoridades competentes si es que las hubiera.




A los Pobres Les Robaron Hasta El Fútbol


Siempre se sostuvo que el fútbol era pasión de multitudes. Así al menos rezaba un slogan de un viejo programa de radio

Dentro de ese contexto El fútbol, como expresión popular, siempre estuvo ligado a los sectores sociales bajos. De las villas, de los potreros, de las canchas polvorientas inundadas de estrellas descalzas salieron los grandes cracks que este país ha dado.

Nuestro gran deporte nacional fue siempre lo que permitió que miles de chicos cumplieran su sueño, o deseo, o meta de llegar a “triunfar en la vida” eufemismo utilizado para esconder lo que en realidad sucedía.

Al igual que el boxeo, pero a mayor escala y con la trompa más sana, el fútbol  permitía Salir de pobres a esos chicos a los que la vida les había negado todo, menos talento con la redonda. 
A diferencia de otros deportes, como el rugby, el tenis o el basquetbol;  practicar fútbol estaba reservado a los sectores sociales de escasos recursos.  La clase media solía elegir para sus hijos la membrecía a instituciones que cobraban, por pertenecer,  una cuota social más otra por la práctica de algún deporte, lo suficientemente inalcanzable para la clase obrera.  El fútbol era el deporte de negros.

En cambio, las instituciones dedicadas al fútbol captaban a sus jugadores entre chicos que desde temprana edad  practicaban ese deporte en sociedades de fomento,  en pequeños clubes de barrio o simplemente en los potreros,   en donde muchas veces se los “becaba” ya que los ingresos familiares hacían imposible “pagar por pertenecer”

Los clubes de primera división no eran la excepción.  Cada chico captado era una inversión a futuro. Una potencial estrella que podría ser luego transferida a una institución más grande del ámbito local o en el mejor de los casos al fútbol europeo.

Se cuidaba al pibe. Se le entregaba la ropa de entrenamiento, el uniforme deportivo con el que debían presentarse a los partidos, se le daban los botines, las zapatillas, en una palabra el club se hacía cargo de todos los gastos que implicaba la práctica del deporte. Si un chico no podía pagar el bondi para ir a entrenar se le otorgaban viáticos para que pudiera hacerlo. O directamente se disponían micros  que llevaban al plantel al lugar de entrenamiento o a los partidos.

El club, como dueño del pase de cada jugador, se encargaba de cuidar su patrimonio. 

El fútbol pasó de ser amateur a profesional. De profesional  a súper profesional. De súper profesional a negocio y de éste a un gran negocio en donde los únicos que ponen son los pibes mientras todos los demás, en mayor o menor medida hacen su partido.

Lentamente a los pobres les robaron el fútbol.  A ese pibe del potrero, que jamás tendrá acceso a una educación de calidad, quién no podrá escalar jamás en la pirámide social (salvo que un golpe de suerte le permita clavarla al ángulo) le robaron la posibilidad de que el fútbol sea esa oportunidad.
Ya no lo puede practicar. No puede jugarlo con la ilusión de llegar a primera si se lo gana en cada entrenamiento. 

Citaré a modo de ejemplo algunos casos que se dan en clubes del ascenso.  Las cuotas sociales oscilan entre los $ 1200 y los $ 1500 por mes a lo que debe sumarse en muchos casos (ya que hay instituciones que no poseen predios habilitados por AFA) el costo de alquiler de la cancha cuando corresponde jugar como local y los honorarios de los jueces ($ 200 aprox.) y $ 100 cuando se es visitante en concepto de vaya uno a saber qué.

Si sumamos la cuota social más 2 fechas como local al mes y 2 de visitante jugar al futbol cuesta a cada pibe alrededor de $ 2000 al mes.  El agravante es que los clubes no entregan recibos. No hay manera de que cada chico demuestre que ha pagado no sólo por su formación profesional sino también por jugar.  Si un jugador quiere cambiar de club deberá entonces pagar por  “Su Pase” la suma que la institución considere conveniente por “derechos de formación”. 

Ya no hay viáticos por lo que el costo del viaje a los entrenamientos los afronta el jugador  - alrededor de 100 pesos diarios a los valores actuales si sólo toman dos colectivos de ida y dos de vuelta – y si hay que ir de visitantes en micro pues, lo contrata el club y lo pagan los pibes

En una palabra jugar en las inferiores tiene un costo de alrededor de $ 5000 mensuales. Imposible de afrontar para una familia cuyo ingreso total ronda los 12 mil pesos

Si de firmar un contrato se trata también hay que ponerla y no sólo la firma. El salario mínimo para un club de la primera C ronda alrededor de los 15000 pesos.  Hay clubes, como uno de una importante colectividad   de la República Argentina que solo paga $ 5000. El resto se lo tiene que conseguir el propio jugador a través de una empresa que lo patrocine.  Si no conseguís el sponsor te quedás sin contrato y adiós a tu sueño de ser profesional.

La ropa de entrenamiento te la vende el club. El uniforme deportivo también. Si no los comprás no jugás.  Y hasta hay instituciones que te llevan de pre temporada y adivina: te la cobran.

Para una familia que gana al año 144 mil pesos mandar a uno de sus hijos a practicar futbol en un club del ascenso de AFA cuesta alrededor de 70 mil pesos anuales. IMPOSIBLE

Salvo el hecho de que todo se realiza en negro,  no es ilegal. Tal vez podamos discutir si es moralmente válido o éticamente cuestionable.  Lo cierto es que a nadie le interesa.  La AFA sabe de estas prácticas pero la asociación esta conformada por los clubes que lucran con los pobres.
Agremiados, el sindicato que debería defender los derechos de los futbolistas de estas prácticas abusivas  mira hacia un costado y el periodismo especializado se preocupa más por saber cuántos whiskys se toma Ricky Centurión que por los negociados dirigenciales.

Si querés ir a la cancha a ver a tu equipo favorito tenés que pedir un crédito. Una entrada general cuesta 400 pesos más los adicionales que cada club imponga sumado a los costos del viaje y algún refrigerio hace imposible que los sectores populares puedan asistir a estadio alguno.  Un padre que lleve a su hijo o hija a la cancha debe desembolsar alrededor de 2000 pesos en una sola jornada. Insisto, imposible para una familia cuyo ingreso total ronda los 12 mil pesos.

Las causas, motivos o razones por las que se aleja al negro del fútbol será materia de otro análisis u otra discusión.

Lo cierto es que al pobre le robaron el fútbol.- 

Porque La política No Va A Resolver Los Problemas De La Gente


Desde hace muchos años nos venimos preguntando cual, de todos,  es el peor de los males que aquejan a la Argentina. En ese mal radica la matriz por la cual el país no puede dejar de repetir una historia, su historia, plagada de marchas y contramarchas que no hacen más que llevar a la sociedad toda al estado de decadencia en la que se encuentra.

Para quebrar ese círculo vicioso, es necesario  romper también con otros estigmas enquistados con paciencia quirúrgica por quienes se han visto beneficiados  durante las distintas décadas atravesadas. 

El periodista Hugo Alconada Mon sostiene que “La Raíz” de todos males es la corrupción. Y el sistema de impunidad montado por el poder para alimentar “in eternum”  la fábrica de corruptos.

Y es cierto. Ahora, es cierto también que a toda raíz le da origen una semilla. Y esa semilla se llama financiamiento de los partidos políticos.

Ha habido a lo largo de la historia argentina no muchos intentos por hacer transparente el mecanismo de financiamiento de los partidos políticos. Todos han fracasado. La causa, el motivo o la razón para ese fracaso radican en que “la corte de los búhos”, al “círculo rojo” o la “realpolitik” encuentra allí la clave de su éxito.

En el inicio de los tiempos el sistema era bastante simple. Los políticos recorrían las calles, montaban actos, hacían pintadas y pegaban carteles utilizando como mano de obra a sus militantes que seducidos por los ideales de su partido y las propuestas del candidato hacían la tarea sin cobrar un peso.

Los partidos se hacían cargo de los gastos operativos: combustible para los traslados de los militantes, materiales como afiches, engrudos, pintura a la cal y ferrites para las pintadas.

Para ello debían recurrir a empresas que aportaran dinero a fin de poder hacer frente a todos esos gastos.  Y lo hacían a cambio de favores si es que lograban acceder al gobierno. Y hablo de acceder al gobierno porque el poder era de quien tuviera la chequera.

De ese modo transitó históricamente la vida política en el mundo. Manteniendo un delicado equilibrio entre el poder y el gobierno. Entre quien tiene los votos y quien tiene el dinero.

Así, cuando los financistas ponían los “pagaré” sobre la mesa “la política” decidía cual levantar y cual no a fin de no perder su único capital: los votos.

Mientras eso ocurría la clase política decidió ver qué cosas podía aprender del empresariado a fin de no solo conservar su capital en tiempos de crisis sino de acrecentarlo. Incorporó entonces expertos en marketing, asesores de imagen, dejó de lado sus ideas  y principios para repetir slogans como si fueran un frasco de mayonesa y no dirigentes que pretenden gobernar una nación o parte de ella.

Lógicamente para eso se necesitaba más dinero.  Los militantes también vieron el negocio y armaron sus emprendimientos. Empezaron entonces a funcionar las empresas de pegatinas, las de pintadas, las que colocaban pasacalles y las que ponían micros para el traslado militante los días de elección.

Y cuanto más grandes los aportes más grandes los pagarés.

Tal vez esto sea controversial o genere cierta polémica: parece ser que la devolución por los aportes realizados nunca estuvieron  a la altura de las circunstancias. Según la visión del aportante, claro.

Fue por ello que mientras la clase política se asemejaba al empresariado, estos empezaron a pensar más allá de sus empresas.

La leyenda dice que un importante empresario se preguntó: porque financiar a los partidos y sus publicistas, agentes de marketing, prensas y community manager al mismo tiempo que a los de mis empresas? Porque no utilizar todo ese dinero en mi propia campaña?

La política actual no podrá cambiar en nada la realidad social argentina porque definitivamente se rompió aquel balance.

Ya no hay quien tenga la plata y quien tenga los votos. Los dueños del dinero han sabido construir, comprar o robar el único capital que la clase política poseía: sus potenciales electores. O lo que es peor, la política a rifado al mejor postor su mayor bien.  

Cuando cambió? Pues cuando se empezó a  hablar de “gestión” y no de gobierno. Y en eso los medios de comunicación han sido cómplices, o artífices. 

Para que la política vuelva a ser una herramienta de transformación social deberá existir absoluta transparencia en el sistema de financiamiento de los partidos políticos, estén en campaña o no.

Mientras eso no suceda el gobierno y el poder estarán en manos de vaya uno a saber quien.




El plan menos planeado

El paro del 25 de septiembre dejó al descubierto lo más rancio de la clase política argentina. Empujados por una crisis ya de proporciones mayúsculas la cúpula de la genuflexa CGT convocó a una huelga general, la cuarta desde que Mauricio Macri asumiera la presidencia, aunque bastante alejada  de las que otrora hicieran grande a los movimientos sindicales.  

Juan Carlos Shmidt, triunviro cegetista, sostuvo que si el gobierno no tiene plan B ellos no darán tregua. Curiosa afirmación si partimos de la base que el gobierno de Cambiemos jamás tuvo plan alguno. Ni “A”, ni “B”, ni “J”. Sólo siguió los dictados del círculo rojo, subsidiaria autóctona de la “Corte de los Búhos”.

El acuerdo  alcanzado con el FMI recientemente anunciado por la dupla Dujovne  - Lagarde no hace más que poner de manifiesto que la entrega de la soberanía no sólo es en materia económica sino que  también ocurre en lo político. 

La profecía kirchnerista “volveremos” se repite del modo más grotesco: La Argentina vuelve a ser gobernada por Cristina aunque claro está no se trata de Kirchner. 

El rol de la oposición no es menos preocupante. Por el contrario lo hace mucho más serio, más grave y más dinámico. De un modo muy perverso alimentan la especulación política, fogonean  el mal humor social y lo empujan hacia límites ya conocidos. Como afirma un aprendiz de referente kirchnerista de mi pueblo, con apenas un cuarto de milla de recorrido militante, “si hay que pudrirla, lo haremos” 

Ese es precisamente el plan “A” de los opositores. Ya sean Massistas, formen parte del peronismo federal o sean simplemente el resabio del corrupto sistema kirchnerista el plan es apostar pura y exclusivamente al fracaso de un gobierno autista e inexistente del que sólo esperan les haga el “trabajo sucio” 

De un lado la corrupción K, del otro los negociados macristas. Entremezclados en ellos los sindicatos. Victimarios todos de una sociedad que ya empieza a percibir que todo huele a rancio. 

DE LOS CUADERNOS AL AULA


La explosión en la escuela N° 49 de Moreno puso al descubierto la única política de estado provincial: el desmantelamiento de la escuela pública



Mientras Clarín y La Nación daban, en sus portales digitales, amplia cobertura a un nuevo escándalo por supuesto pago de coimas una nueva tragedia sacudía la sensibilidad de una aletargada sociedad más preocupada en alimentar el morbo político que por las consecuencias que el proyecto Macri – Vidal puedan ocasionar.

Un escape de gas provocaba una explosión en la escuela 49 de Moreno dejando el triste saldo de dos personas muertas, su vice directora y un auxiliar. Por solo diez minutos no fue una tragedia aun mayor.

Y en ese juego que tanto le gusta jugar a la política argentina, el de ver cuál de todos los Poncio Pilatos tiene las manos más sucias, aparecieron en escena quienes de un modo u otro tienen serias responsabilidades en la tragedia de la 49.

Sin ningún lugar a dudas la mayor responsabilidad recae en María Eugenia Vidal. Desde que comenzó su mandato como gobernadora ha llevado adelante un feroz recorte en materia de educación pública.

Para ello nombró como secretario de educación a Gabriel Cesar Sánchez Zinny, un economista más preocupado que las cuentas cierren a favor de los privados que en resolver los problemas estructurales que arrastra la escuela pública.

Ni Cafiero, ni Duhalde, ni Ruckauf, ni Felipe Solá y mucho menos Daniel Scioli hicieron absolutamente nada para mejorar la calidad de la escuela estatal. Por el contrario; adoptaron una paulatina política de vaciamiento, minuciosa y sistemática que tiene en manos de Vidal la estocada final.  

El desmantelamiento de la educación sea tal vez la única política de estado implementada por los sucesivos gobiernos de la provincia que prefirieron dejar en manos de los privados algo que les era indelegable.

Señalar, como algunos pretendieron, que el desastre de la “Nicolás Avellaneda” es producto de la “herencia recibida” es una verdad a medias.

Si bien es cierto que la política educativa de Daniel Scioli fue desastrosa, la actual gobernadora lleva ya dos años y ocho meses al frente de la provincia, tiempo por demás suficiente para realizar todas y cada una de las evaluaciones edilicias y sus posteriores soluciones.

Un interventor,  nombrado por Sanchez Zinny, que bajo el eufemismo   “normalizar al sospechado consejo escolar” se dedicaba a ver en qué áreas podía recortar el presupuesto para las escuelas del distrito es también responsable.

Al igual que los demás, el intendente Walter Festa no puede eludir la responsabilidad que le compete. Habría utilizado el 70 por ciento de los fondos destinados a las escuelas para pagar el salario de los empleados del municipio.

EL ROL DE LOS SINDICATOS.


A viva voz el líder de SUTEBA, Roberto Baradel, bramaba que venía denunciando que esto iba a pasar. Es verdad. En cada uno de los reclamos que los gremios docentes elevaban a los sucesivos gobiernos provinciales denunciaban las graves deficiencias edilicias de las escuelas públicas. También es cierto que una vez resuelto el tema salarial dejaban aquel reclamo de lado y volvían a las aulas poniendo en manos de cada directivo la pelea por la infraestructura.

Nadie en toda esta cadena puede decir que no tiene responsabilidad alguna. Salvo los docentes. Los docentes que día a día llegan a la escuela con los mismos sueños, las mismas ganas y el mismo amor de siempre aunque eso les cueste la vida.   

ROJO - VERDE - AMARILLO


El saber popular dice que al león se lo conoce por sus garras. Es como una huella digital que advierte sobre el peligro que acecha sigilosamente poniendo en riesgo la vida de toda una comunidad.


Ya en los inicios de su gobierno, el presidente Mauricio Macri había mostrado las garras de un felino devaluado al desconocer, una vez más, el nefasto saldo que dejó la última dictadura cívico – militar.
Foto Adelanto 24.com

Las reformas en las Fuerzas Armadas impulsadas por Macri no surgen de una minuciosa evaluación de la situación militar sino que forman parte de su idea primordial en materia de seguridad interior. Son su eje rector, su  homenaje personal hacia el accionar de la fuerza en los años de oscuridad.

El primer mandatario borró de un plumazo lo que hasta ahora había sido la única política de estado de este período democrático: la prohibición de que las FFAA  intervengan en cuestiones de seguridad interior.   

La participación activa de la Gendarmería en el caso Maldonado, la muerte de Rafael Nahuel  por la espalda y el caso Chocobar, todos justificados y defendidos por la ministra de seguridad Patricia Bullrich,  fueron preanunciando lo que iba a llegar después.

No es casual que el Presidente eligiera Campo de Mayo para saldar la  inexistente “deuda que la democracia tenía con las Fuerzas Armadas”.

Las preguntas que deberíamos hacernos son ¿cuáles son los objetivos estratégicos que deben custodiar y de quienes? ¿Cuáles son las amenazas terroristas que sufre la Argentina? ¿Son amenazas externas?, ¿Son internas? ¿Considera este gobierno los reclamos territoriales de los pueblos originarios una amenaza terrorista? ¿O lo son las organizaciones sociales que, ante la profunda crisis, reclaman tener una vida digna?

Volverá la Argentina a apoyar las intervenciones militares de los EEUU en países económicamente estratégicos disfrazándolas de “MISIONES HUMANITARIAS”  retornando de este modo a posiciones genuflexas   muy similares a las relaciones carnales de los 90.

¿Qué pasará si los generales consideran en el futuro a la actividad política como una amenaza extremista? ¿Qué pasará con los medios de comunicación, otrora cómplices del genocidio?

El maquillaje que tanto Clarín como La Nación le imprimieron al anuncio presidencial no alcanza para disfrazar la metodología represiva que Cambiemos quiere imponer a como dé lugar, incluso a sabiendas de no contar con el apoyo de los sectores medios que lo apoyaron en las últimas dos elecciones.

Macri no cedió a las presiones de las organizaciones que pretenden desde hace años reivindicar a los genocidas, como sostienen algunos analistas, sino que se puso a la cabeza de esos reclamos. Y lo hace desde su más intima convicción.

El círculo “rojo”  dio luz “verde”. Se encendieron las alarmas aunque estas sean de color “amarillo”.

VOLVER A LAS FUENTES


Desde hace algún tiempo, los que ejercemos esta profesión, nos hallamos severamente cuestionados. La causa, el motivo o la razón de tal controversia, obedece sencillamente a que algunos de nuestros colegas han perdido el rumbo o sencillamente se han “olvidado” cuál es la tarea que debemos desempeñar.

Se han instalado una serie  de dicotomías entre las que se me ocurre mencionar tan solo dos. No por capricho ni por omisión de otras que pudieran surgir sino porque las considero más relevantes. Una de ellas histórica, como el “periodismo nacional” y su  “hijo bastardo” llamado despectivamente “comunitario” y otra más reciente: periodismo militante o periodismo independiente.

 Debería entonces definir o recordar cuál es la función que todo periodista debe cumplir. Y esa no es más que la de informar con absoluta veracidad y objetividad todos y cada uno de los sucesos y acontecimientos que sean de relevancia para la sociedad toda.  Y esto debe cumplirse pese a quien le pese  o sean del agrado o no del poder de turno.

El periodismo jamás debe transformarse en un apéndice de grupo de poder alguno ni satisfacer los intereses de ningún sector, ni siquiera del propio imperio que tienen los medios de comunicación.

Hablar de división entre el periodista militante y el independiente  es caer  en el argumento más falaz en el que jamás debemos incurrir  los que ejercemos esta profesión. O se es periodista o se es militante.

Sostener que el periodismo independiente de la argentina de hoy lo es tan falso como la premisa anterior. No porque utilice un disfraz de Batman me convierto en superhéroe.

La dicotomía periodismo nacional versus comunitario también es falsa, simplemente porque es inexistente. En todo caso debería plantearse como “industria periodística” vs periodismo aunque temo que también carezca de sustento.

Como toda industria, la periodística, se dedica a fabricar un producto que sea consumible. Estudios de mercado le indican que necesidad de consumo crear y en base a ello elaboran o confeccionan  su producto: “La noticia”.

No importa si es veraz mientras sea verosímil. No preocupa su dimensión, se agranda o se achica, se estira o se acota, o lo que es peor se oculta. Nada importa con tal que la sociedad “compre” esa verdad dibujada a gusto y placer de los grupos de poder.

Es esa misma industria la que ha puesto y sacado gobiernos tantas veces como se lo ha propuesto. Son ellos los que han sido cómplices del los años más oscuros de la historia argentina sólo para satisfacer sus intereses sectoriales.

Existe sólo el periodismo. Encarnado por hombres y mujeres que entienden que la búsqueda de la verdad es un acto irrenunciable.  Y ese desafío puede llevarse adelante desde cualquier lugar, desde cualquier medio y a todo tiempo y lugar. Solo hace falta tener el coraje para no sucumbir ante la “pauta oficial”. Todo lo demás, por más que se haga en nombre del periodismo, es una caricatura bizarra de alguien que dice ser PERIODISTA pero que no es ni más ni menos que un idiota útil al servicio de los mercachifles del poder.

El Eterno Dejá Vu

Como en un  eterno Dejá Vu la realidad argentina vuelve a golpear las puertas del abismo una vez más.

La inestabilidad emocional de quienes sostienen la vara que todo lo mide parece haberse hartado de las facilidades extendidas y, nuevamente, expone las debilidades de un gobierno que basó su fortaleza en el apoyo de los sectores especulativos que se beneficiaron por demás, aunque no lo suficiente, como para seguir esperando por los cambios prometidos por debajo del mostrador y a la vista del mundo.

En un nuevo capítulo de “el establishment acorraló a un presidente Autista”- más preocupado por satisfacer a los sectores especulativos que por resolver los cotidianos problemas que padecen los argentinos -  vemos absortos como la fragilidad del discurso oficial se desvanece tan rápido como las reservas del Central.

La desocupación crece, el hambre avanza, la inseguridad gana las calles y la especulación se empodera  gracias a un  modelo agotado ya en décadas pasadas al que se intenta resucitar en una versión mucho mas macabra y por demás siniestra.

La angustia presidencial no es producto de la volatilidad del mercado sino que obedece a la sensación de vacío que le genera saberse al margen del tan mencionado “círculo rojo”.

La llegada del FMI, una vez más, era  mucho más clara  y evidente que aquella luz al final del túnel que, de existir, sólo conduce al “suicidio social inducido” por los grupos de poder económico y mediático que ofrecen cobertura gracias a la falsificación permanente de una realidad irrefutable.

El gobierno no perdió el control de la economía. Jamás lo tuvo. Dejó que los mercados hicieran y deshicieran a su puro antojo y las consecuencias de tal irresponsabilidad la pagarán los sectores medios y bajos de la sociedad.

Hablar de un “FMI más bondadoso” es lo mismo que sostener que existe una suerte de nuevo “estado de usura social y popular”. Ese escenario solo es posible en la cabeza de un Estado idiota o perverso. En cualquiera de los casos el final es anunciado.  


Protocolo de seguridad ante invasión extraterrestre

El 2017 sería el año de la llegada a la tierra de seres intergalácticos. Que hacer frente a una invasión. El plan secreto del gobierno para enfrentar la crisis.

Motivado por aquello que contó Ana Loyola, conductora del programa “Ruido” que se emite por la Radio Pública de Marcos Paz,  acerca de los caciques intergalácticos, el polvo de estrellas, el Uritorco y todo lo que tenga que ver con la vida en el resto del universo,  me puse a investigar un poco sobre los alienígenas y su posible llegada a la tierra.

Parece ser que éste es el año de la invasión, llegada que por otra parte muchos esperan ansiosos puesto que la soledad, según el flaco Spinetta, es un extraterrestre que no está.

Es cierto. Al hombre no le gusta estar solo. Sobre todo ahora en tiempos de redes sociales. Fíjense que todo el mundo se desespera por un “me gusta” en cualquier publicación que se realice sobre esa vida ficticia que todos llevamos en Facebook, por solo nombrar alguna de ellas.  

Antes una persona  estaba sola y... Estaba sola. Ahora redes mediante al menos cree no estarlo. Una gran mentira pero si tiene 300 amigos en el facebook,  listo. Solucionada su soledad.

Más allá de la compañía familiar, uno siempre tiene la necesidad de pertenecer a grupos sociales para, de esa manera, no sentirse solo.

Eso en lo individual. Pero en lo colectivo parece que no alcanza. Fíjense que, como comunidad, necesitamos también ser parte de un municipio, de una provincia, de una nación, de una región etc, etc, etc.

Pero ¿Es suficiente ser considerado ciudadano del mundo para no sentirse solo? No.  Aun así la humanidad se siente vacía. Me atrevería a sostener que los grandes males de la humanidad obedecen a las cagadas que se manda uno por estar solo en el universo.

Es ahí donde surge la idea, o la necesidad de no estar solos,  pero no ya en el mundo sino en el cosmos.

Todos, inconscientemente al menos, estamos esperando la llegada de los extraterrestres de quienes creemos aprenderemos un montón de cosas que la humanidad, o mejor dicho, que los errores de la humanidad nos han enseñado pero que aun no hemos ejercitado.  

Ahora bien. Imaginen Uds. que pasaría si un día nos levantamos y vemos que el cielo está poblado de naves espaciales, platos voladores o lo que sea que venga de otro mundo. ¿Qué haríamos?

Como procederíamos  en caso de tener un encuentro cercano del tercer tipo. O sea, que carajo hacemos si cuando abrimos la puerta para ir a laburar nos encontramos con un marciano que nos pide 10 pesos “pa la birra”.

Seguramente aparecerán, según el interlocutor, un montón de acciones individuales.
Está el que te dice “yo salgo corriendo”, otro que se haría el valiente y trataría de entablar algún tipo de conversación al estilo tarzán: “Yo terrícola, Tu extraterrestre”, o algo así como “que haces chabón, ¿todo bien? ¿La patrona?”

Todo eso con el consabido riesgo de que te desintegren en 3 segundos meándote con pis radioactivo.

Como soy periodista, de esos comprometidos con la realidad social, no me quedé con las acciones individuales porque esto, una invasión, nos compete a todos, y todas, ya que sería una cuestión de estado o, si se quiere, de seguridad nacional.

Entonces empecé a mover mis contactos porque quería tocar el fondo de la cuestión. Y llegué hasta la mismísima ministra de inseguridad nacional.

Esta alta fuente gubernamental, que prefirió mantener su nombre en reserva, me dijo que hay una serie de medidas que ya se estarían tomando a fin de prevenir una invasión hostil. O sea que si no se puede evitar la misma que al menos sea pacífica y para intercambiar culturas y aprendizajes.

La más importante de todas es el lanzamiento, gracias a la tecnología aplicada al Arsat I y II, de una sonda espacial que contendría algunos casettes de La Mona Gimenez , los Pibes Chorros, los Manceros Santiagueños y Sabú. Algunas declaraciones de Gómez Centurión y fotos sexys que  Lilita Carrió y Cristina se habrían sacado juntas a orillas del Riachuelo a la altura de Dock Sud.

Algunos rumores sindicaban que también habría imágenes de Fede Bal y hasta una escena de “Los Ricos no piden Permiso”, en la que Gonzalo Heredia daba rienda suelta a su versatilidad actoral, pero esto no fue confirmado.

Si después de todo esto los marcianos deciden invadir igual, se estaría diseñando un protocolo de seguridad Anti extraterrestres que, una vez aprobado por la comisión de presupuesto y hacienda y la comisión de fiestas patronales del Congreso, sería publicado en la pagina del ministerio si es que antes no le hakean la cuenta a Patri.
N.H.P.  - No hay Problema! -  es la sigla con la que el gobierno identifica al ultra secreto “Protocolo de Seguridad ante la invasión Alienígena” al que este medio tuvo acceso exclusivo.

En él se enumeran una serie de medidas a tomar por todos los habitantes de la República Argentina.

1 - Todos los twitteros deberán postear  “MARCIANOS GO HOME”  bajo el hashtag  #ETGATO

2 - Los usuarios de facebook tendrán que  publicar una foto de Oriana Junco con la leyenda “ASI QUEDAN LOS MARCIANOS DESPUES DE PISAR LA TIERRA, COMENTA AMEN” .

3 - Las conversaciones con los alienígenas serán llevadas adelante solo por personal autorizado, previamente capacitado por Durán Barba. De esta manera podríamos decirles un montón de cosas sin decirles nada.

4 - Acorde a la posibilidad de un nuevo gobierno, a manos de los extraterrestres, la señal de TN “acompañará los primeros meses de gestión”,  emitiendo durante 48 Hs una maratón de la serie Alf.

5 – Massa, Stolbizer Y Scioli harán lo debidamente necesario para llevar adelante una “oposición responsable”

Por último el protocolo recomienda encomendarse a dios aunque, sabido es,  que éste es extraterrestre y atiende en otra galaxia.